Ahora una reflexión que no te dejara indiferente.
Vivir, convivir, aprender de la dualidad humana nos adentramos por caminos desconocidos y cercanos; todos juntos compartimos un mismo espació donde la ley de los elementos nos rodea, fuego, tierra, aire y agua.
Abramos los ojos, escuchemos el palpitar de nuestros corazones.
Cuando la vida abraza la muerte y la rueda gira y gira.
¡Despertemos del sueño eterno!